La palabra es un regalo. Un precioso don derramado en las entrañas de aquellos que aún tratan de apresar la verdad. Es un presente inesperado, inmerecido, a veces desconocido, oculto.

Una de las mayores satisfacciones del maestro es descubrir el poder, los dones, las capacidades que se encuentran dormidas en sus alumnos. Descubrirlas y re-conocer su valor, su potencial, el inmenso poder de lo inmerecido, de lo otorgado, del don.García Márquez pidió en el último congreso del ya anciano idioma español que escribamos, y que escribamos bien... para esos millones y millones de lectores ávidos por encontrar en las palabras algo más que promesas o esperanzas de consumo. Que escribamos bien, que mimemos las palabras, que pongamos en el cajón de los regalos el más preciado, el más frágil, el más etéreo, el don de (enseñar) la palabra.







lunes, 23 de marzo de 2015

domingo, 22 de marzo de 2015

Unidades 9 y 10 2º ESO

Canciones que cuentan historias







Tijeras - Papel - Piedra - Lagarto - Spock - Tijeras - Lagarto - Papel - Spock - Piedra - Tijeras.


La narración ( presentación LIM)


Analiza   elementos de la narración en un poema  poema en español

La novela

Historia de Tristán e Iseo

Leyenda de Tristán e Iseo

Inventa una continuación para esta nueva historia
"Como hacía mucho calor, Iseo y Tristán le pidieron a la joven doncella que fuera en busca de bebida para refrescarse. La joven doncella acudió a la sirvienta, Brangel, que bajó al pañol y a tientas llenó la copa sin darse cuenta  de que se trataba de un brebaje mágico. Como ella tenía calor, bebió con  disimulo un traguito. Cuando subió a la cubierta del barco...

NOVELA HISTÓRICA

El unicornio de porcelana




 NOVELA AMOROSA

Luces de la ciudad








NOVELA POLICIACA


Es un tipo de relato en el que se narra la historia de un crimen, cuyo autor se desconoce, y en el que, a través de un procedimiento racional, basado en la observación e indagación, llevada a cabo, normalmente por un detective o policía, se logra descubrir al culpable o culpables.

El creador indiscutible del género sería E. A. Poe. En su libro Los crímenes de la calle Morgue (1841) ya encontramos el esquema básico y las características peculiares de este tipo de relatos: un crimen misterioso (dos mujeres asesinadas en una estancia impenetrable), una investigación del caso a través de minuciosas observaciones y razonamiento, el encuentro de la solución (después de desechar hipótesis no fundadas y haber comprobado la validez de la que en un principio parecía menos creíble: un orangután, causante de las muertes), y, finalmente, la presencia de un detective (C. A: Dupin), como personaje fundamental, que indaga de forma minuciosa para resolver el caso. 
En el desarrollo posterior de este subgénero narrativo inaugurado por E. A. Poe, se mantendrá, en lo esencial, este esquema de novela (crimen inexplicable, a primera vista, investigación sobre el caso, solución del mismo). En estos relatos suele utilizarse la técnica del relato a la inversa, ya que empieza por el final de la historia (una muerte, la desaparición de una persona o de un objeto de valor) y se encamina hacia el comienzo de la misma: la comisión del asesinato, secuestro o robo, y el descubrimiento del culpable. Otro rasgo peculiar afecta a los personajes, marcados por un carácter estático (no sufren alteración o evolución el transcurso de la historia) y los arquetipos (bueno-malo, policía o detective- delincuente, delator-encubridor, etc.
Entre los cultivadores más notables del género destacan los británicos A. Conan Doyle (creador del detective privado Sherlock Holmes: Las memorias de Sherlock Holmes, 1894, etc.); A. Christie (que configura al detective H. Poirot: El misterioso caso de Styles, 1921; El asesinato de Rogelio Ackroyd, 1926,, etc.). Otros escritores importantes del género serían E. Wallace, W. Irish, F. Gaboriau, m. Leblanc, P. Boileau, G. Simenon, etc.




Novela negra. Denominación que se aplica a un subgénero narrativo (relacionado con la novela policíaca), que surge en Norteamérica a comienzos de los años veinte, y en el que sus autores intentan reflejas, desde una conciencia crítica, el mundo del gansterismo y la criminalidad organizada, producto de la violencia y corrupción de la sociedad capitalista de esa época. 
Aunque estos relatos siguen, fundamentalmente, el esquema de la novela policíaca (presencia de un crimen, investigación del mismo por un detective, descubrimiento y persecución de los culpables) y una organización análoga en el desarrollo de la historia (relato a la inversa, etc.) sin embargo, se diferencian de ésta en que el interés primordial no radica tanto en la resolución del enigma cuanto en la configuración de un cuadro de conflictos humanos y sociales.

Entre los autores más notables de esta novela negra deben citarse a Hammett (Cosecha roja, 1929); El halcón maltés, 1930; La llave de cristal, 1931.