La palabra es un regalo. Un precioso don derramado en las entrañas de aquellos que aún tratan de apresar la verdad. Es un presente inesperado, inmerecido, a veces desconocido, oculto.

Una de las mayores satisfacciones del maestro es descubrir el poder, los dones, las capacidades que se encuentran dormidas en sus alumnos. Descubrirlas y re-conocer su valor, su potencial, el inmenso poder de lo inmerecido, de lo otorgado, del don.García Márquez pidió en el último congreso del ya anciano idioma español que escribamos, y que escribamos bien... para esos millones y millones de lectores ávidos por encontrar en las palabras algo más que promesas o esperanzas de consumo. Que escribamos bien, que mimemos las palabras, que pongamos en el cajón de los regalos el más preciado, el más frágil, el más etéreo, el don de (enseñar) la palabra.







jueves, 21 de febrero de 2013

Ejercicio de clase 2º ESO

Estaba trabajando técnicas  de expresión escrita con un pequeño grupo de alumnos.

He aquí uno de los resultados:

ENCIERRO VERTICAL

Recluidos. Aquella palabra no paraba de sonar en mi mente. Era verdad. No teníamos salida. Desde el accidente,  no habíamos vuelto a contactar con el mundo exterior. Sólo faltaba la policía para que todo esto pareciese una cárcel.
Aquí nos encontrábamos los cuatro, en esta sala deshabitada,  intentándonos imaginar un universo paralelo que nos llevara a otra realidad. La angustia del principio ha dado paso a la desesperación. Estoy aquí, queriendo relatar algo de mi vida  para un público inexistente.
Es cierto. Siempre he sido un tipo nervioso, muy nervioso, pero intento calmar mi ansiedad como puedo. Gasto lápices y lápices en un frustrado gesto de que mis palabras lleguen a otro lugar. A cualquiera. Ya no importa.
                                ÚRSULA CASANOVA  ( 2º A)


                           EL AMOR ES MÁS FUERTE
 Ya había pasado demasiado tiempo. La catástrofe nos había condenado a este edificio sin salida sin comprender por qué. Sólo sabía que no estabas a mi lado. El caos era indescriptible. Teníamos que encontrarnos. Teníamos que permanecer juntos. El destino no nos podía separar así de esta manera.El amor sería más fuerte y haría posible mi deseo. Es cierto: siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. Avanzo desesperado intentando encontrar algo que identifique tu presencia. No me asusté cuando cuando se desplomó el edificio. No me dio tiempo. Cuando el miedo me ha atrapado ha sido al descubrir que no estabas a mi lado.Veo algo debajo de los escombros. Me dirijo corriendo, saltando entre los cuerpos. Es tu mano. Conserva el anillo que te regalé. Ya te dije que te traería suerte. Después de un tiempo que me ha parecido interminable, podemos sacar tu cuerpo. Respiras.¡ Estas viva! Ahora los dos sabemos una cosa: pase lo que pase, nada nos podrá separar.
                            MARIO LEYVA  (2º B)

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